Las Jornadas sobre Experiencias Emergentes Urbanas en la Región Mediterranea, celebradas los días 12 y 13 de Junio de este año, han pretendido abrir un espacio propio de presentación y análisis de actuaciones, con el objetivo de exponer aquellas e interactuar con aquellas acciones urbanas que tengan un carácter novedoso y periférico, por tanto, no exclusivamente mediático, ni burocratizado o consolidado, pero si repletas de un alto significado urbano y ciudadano.
Han sido Jornadas que han tenido que ver con la recuperación de valores, de acciones realizadas con valores. En primer lugar, el valor de la emergencia, que es un valor de cambio, de mejora inteligente y "refrescante" de la sociedad. No del cambio por el cambio, que no hace otra cosa que producir stress social y ruido inútil.
De alguna forma, la emergencia pacta por un lado con la quietud, con la consciencia del sujeto quieto y por otra, con el movimiento. Es un cambio urbano con conciencia interna, un cambio con inteligencia.
En segundo lugar con el valor de que las cosas se pueden hacer, que es posible, si usamos el talento y la estrategia, y reconocemos que también el azar y el caos moldean nuestros proyectos, pero aún así, podemos incorporarlos en los raíles adecuados.
En tercer lugar, el valor del compromiso, sin compromiso no hay acción y no hay razón. El valor del compromiso diferencia nuestras acciones y las hace útiles. No es la forma, ni al estética sin ética la que diferencia las acciones urbanas y las convierte en realidades proyectuales libres y justas.
Hubo también otros valores del los que se habló, como el valor de la invisibilidad, del vacio, del dialogo, y la concertación, o del valor del ambiente, y de lo intangible o el valor del lo liviano y lo escueto, y de otras cosas, pero hoy al escuchar a Juana la del Revuelo todo queda bien aclarado, sensibilidad con valentía, talento y ritmo, quien da más.
lunes, 16 de junio de 2008
EXPERIENCIAS EMERGENTES
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