Muchas son las falacias que esta sufriendo el urbanismo o construcción de la ciudad desde hace ya algún tiempo, pero si alguna llama más la atención, es la importancia que ha tomado la cuantificación, o el dimensionamiento del urbanismo, circunstancia que ha reducido al urbanismo a una cantidad, un tanto por ciento o una proporción relativa homoginazadora, como si deseáramos marcar un patrón de diseño para todas las ciudades y territorios.
Pero aprendámoslo bien: el urbanismo no se mide, ni se cuantifica, se experimenta, se construye, se compone, se dibuja y se narra.
Si no creen ustedes lo que digo, igual que lo dicen los mejores urbanistas de esta espléndida disciplina desde hace siglos, hagan caso y sigan los consejos de Valérie Tasso indicados en su antimanual, con la cuantificación se hace de todo menos disfrutar.
Libertad para el Tibet. Buenas Noches, Buena Suerte.
Pero aprendámoslo bien: el urbanismo no se mide, ni se cuantifica, se experimenta, se construye, se compone, se dibuja y se narra.
Si no creen ustedes lo que digo, igual que lo dicen los mejores urbanistas de esta espléndida disciplina desde hace siglos, hagan caso y sigan los consejos de Valérie Tasso indicados en su antimanual, con la cuantificación se hace de todo menos disfrutar.
Libertad para el Tibet. Buenas Noches, Buena Suerte.
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