jueves, 3 de abril de 2008

AHORA TRES

| 0 comentarios |

De alguna forma la política gestiona la fragilidad y la incertidumbre. Aquellas cuestiones de las que estamos seguros dejan de formar parte de la política y se incorporan al acerbo del conocimiento social general. De ahí, que casi sin darnos cuenta, son las percepciones que recogemos o que tenemos de nuestra interacción con el medio, las que determinan las acciones políticas o las que enfocan nuestra forma de intervenir en política.
Nos cuesta introducir el talento, la inteligencia y la razón en la gestión de la incertidumbre, en el dialogo con la política, somos mas propensos ha dejarnos guiar por las percepciones o las emociones poco elaboradas, por no decir especuladas, llenas de ruidos, miedos y fustraciones incoscientes que no nos permiten ver con claridad el dialogo cosnciente de lo político, que ha dejarnos guiar por la atención consciente y el talento solidario del ahora político.
Cuando viajamos resulta muy util saber a donde vamos, pero lo único absolutamente imoprtante del viaje es el paso que estamos dando en ese momento. Eso es todo lo que hay y puede haber. Así, nuestros propositos en política siempre tienen que ver con lograr esto o aquello, y eso evidentemente implica gestioanar el futuro, el espacio especulado que no existe, lo no cierto. Y sin darnos cuenta le damos más atención e importancia al espacio especulado, que a los paso que damos ahora mismo. El proposito del viaje tiene que ver con adonde vamos, pero este es secundario, lo importante es como hacemos día a día. Cada paso que demos ahora mismo define nuestro futuro. A medida que somos mas conscientes de este único paso, nos damos cuenta que contiene todos los demás, incluyendo el punto de destino.
Cada paso que damos ahora se convierte en una expresión de nuestra presencia real en la sociedad en que vivimos. No nos equivoquemos este es el proposito y la culminación del viaje, del camino como partido y como personas en la sociedad del hoy, del ahora.
Buenas Noches y Buena Suerte. VSegui 3 de Abril a las 23,30 h.

miércoles, 2 de abril de 2008

PASEO POR LA SERRANIA CON PACO

| 0 comentarios |

Cayetano Arroyo le hizo decir a Abul-Beka, poeta rondeño:
"He recorrido tus calles estrechas y altas hasta cansarme.
He subido hasta tus montes. !Oh, Runda!.
He bajado a tus pasadizos que rompen tus entrañas. Y he buscado al hombre perdido.
No he recibido sino la soledad de tus piedras y el resplandor de tu cal.
No he oído sino mis pisadas retumbando en tus muros y tus plazas.
Lo he llamado a voces; y sólo he recibido el eco de mis voces.
Lo he llamado por su nombre y por sus otros mil nombres. Y hasta las estrellas me han oído, y hasta los vientos lo han propagado, y los rincones han acogido mi voz; mas él no ha respondido.
Y me pregunté: ¿Quizás duerma?. Y moví las alas del sueño para despertarlo. Y moví los hilos de la noche y recorté las ilusiones. Pero ya no estaba porque el hombre había huido del hombre."

Paseando por Algatocin con mi amigo Paco y viendo sus valles repletos de alcornoques me di cuenta que hace algún tiempo que los hombres y mujeres de la Serranía ya han dejado de huir, quieren vivir allí, y hacen y seguirán haciendo todo lo posible porque cada vez sean más los que pueblen sus hermosas cordilleras y las "calles estrechas" de sus pueblos. No quieren ser "florero" de otros territorios, ni un cuadro de "naturaleza muerta" para urbanitas aburridos.
La Serranía nos enseña a vivir, a amar, a respetar y esta ejemplaridad no debe perderse. Pero la Serranía no quiere mas avergonzarse de la ternura de sus días y sus noches y ocultar su cabeza como si fuera un pecado dar frutos y desarrollarse , "así como la flores sacrifican su belleza para despertar hacia el fruto", la Serranía quiere dar frutos, mantener la hermosura de su paisaje y a la vez conquistar y extender en sus tierras y pueblos el equilibrio de la vida contemporánea.
Veamos por encima de las apariencias insolidarias y nunca hagamos mas caso a los ojos sino al corazón.
Buenas Noches, Buena Suerte. VSegui 3 de Abril a las 0,15 horas